BÓTOX


El bótox es el nombre comercial que se utiliza para referirse a la toxina botulínica tipo A. Esta toxina es una proteína purificada derivada de la bacteria Clostridium Botulinum. La marca bótox se utiliza en el mundo para nombrar a esta toxina, sobre todo para su uso estético, aunque en otros países como España se la conoce también como Vistabel.
El bótox se utiliza principalmente para reducir o eliminar las arrugas faciales de una mujer u hombre. Se trata de uno de los denominados tratamientos “antienvejecimiento”, muy sencillo de aplicar y que no tiene los riesgos del lifting facial. Una vez inyectado, el Botox interrumpe la comunicación entre las neuronas y el músculo en el que se ha inyectado la toxina, paralizando los músculos. Cuando los tejidos no se mueven, las arrugas de la piel desaparecen, y el rostro adquiere una expresión más relajada. Este procedimiento se ha hecho popular en los últimos años por ser más rápido, seguro y menos complejo que una cirugía estética.
En la actualidad, el bótox ya es el tratamiento estético más demandado del mundo. El uso de la toxina botulínica ha logrado desplazar al lifting (estiramiento de la piel mediante cirugía estética) como la primera opción para conseguir el rejuvenecimiento facial. Un informe de la Cosmetic Surgery National Data Bank Statistics de los EE.UU., asegura que el crecimiento acumulado de aplicaciones con Botox desde 1997 a 2004 fue de un 42,55%. En 2007, solo en Estados Unidos, se realizaron casi 3 millones de aplicaciones de bótox.

Usos del bótox

En la actualidad, el bótox se utiliza principalmente para eliminar las arrugas faciales. Debido a su eficacia y a sus mínimos efectos secundarios, el bótox se ha convertido en una de las técnicas de rejuvenecimiento facial más demandadas en los últimos años, ganándole terreno a las cremas antiarrugas (por ser estas poco eficaces) y a la cirugía estética o lifting facial (por ser demasiado costosa y arriesgada).

Uso del bótox con fines estéticos y rejuvenecimiento facial:

Quitarte las arrugas faciales del entrecejo y la frente.
Terminar con las arrugas del cuello y las que se generan en torno a los labios, la nariz y las llamadas patas de gallo, que se forman alrededor de los ojos; (estos tratamientos están en espera de ser aprobados por los organismos de control sanitario).

Uso del bótox para tratar otras enfermedades, como, por ejemplo:

Combatir el estrabismo (ojos desviados). La aplicación de Botox en este caso resulta una alternativa de menor riesgo que una cirugía y se realiza sin anestesia.
Frenar el sudor excesivo (hiperhidrosis). La toxina botulínica aplicada en bajas dosis puede paralizar las glándulas sudoríparas de zonas como las axilas, interrumpiendo temporalmente la sudoración; está en investigación si este tratamiento puede tener la misma efectividad al utilizarse en las manos o los pies.
Controlar los síntomas de espasticidad (rigidez en los músculos). La espasticidad viene por deterioros en algunas áreas cerebrales o de la médula espinal, que son aquellas zonas que controlan que la persona pueda mover los músculos voluntariamente. En estos casos, el bótox se utiliza para el tratamiento, ya que relaja los músculos.
Ayudar a atenuar los temblores (movimientos involuntarios y repetitivos, producidos por la contracción de los músculos).
Controlar el blefarospasmo (parpadeo de ojos incesante)
Tratar la tortícolis espasmódica o distonía cervical. Cuando los músculos del cuello se contraen de tal modo que la cabeza queda en una posición anormal, el bótox relaja esta contracción devolviendo la cabeza a su lugar.
Tratar diferentes tipos de distonías faciales.(Contracciones involuntarias y repetitivas de los músculos de la cara)

Si bien el bótox puede ser un medicamento muy efectivo para eliminar o reducir las arrugas del rostro, hay que mencionar que su uso no da resultados mágicos y tiene ciertas limitaciones. El bótox no puede:
Revertir las arrugas intensas ocasionadas por la acción de los rayos nocivos del sol(cuando las arrugas son muy profundas, se utilizan rellenos dérmicos).
El bótox es menos efectivo cuando trata los músculos faciales cercanos a la boca, ya que estos se utilizan frecuentemente para comer, fumar y hablar.
Nadie puede asegurar que el tratamiento será 100% efectivo. Tu tipo de piel y el grosor son factores determinantes para alcanzar unos resultados finales. Además, es muy importante la experiencia de quién aplica las inyecciones. La aplicación de las dosis adecuadas juega un papel importantísimo en el resultado final.
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