Los tratamientos con láser permiten actuar de forma precisa sobre diferentes estructuras del ojo para tratar enfermedades de la retina, el glaucoma, las alteraciones de la córnea y determinadas complicaciones posteriores a una cirugía de cataratas.

La palabra láser deriva de las siglas inglesas Light Amplification by Stimulated Emission of Radiation, que significa amplificación de luz por emisión estimulada de radiación. Su principal ventaja es que permite transportar energía hasta un punto concreto con gran precisión.

Gracias a que muchas estructuras oculares son transparentes a la luz visible, el láser se ha convertido en una herramienta fundamental para el diagnóstico y tratamiento de numerosas enfermedades oftalmológicas.

¿Para qué se utiliza el láser en oftalmología?

Los láseres oftalmológicos pueden producir diferentes efectos sobre los tejidos dependiendo de su tecnología, potencia y longitud de onda. Algunos generan una coagulación controlada, otros permiten realizar pequeñas aperturas en los tejidos y otros remodelan la superficie de la córnea.

- Tratamiento de enfermedades de la retina.

- Prevención del desprendimiento de retina.

- Control de determinados tipos de glaucoma.

- Tratamiento de la opacificación posterior a una cirugía de cataratas.

- Corrección de miopía, hipermetropía y astigmatismo.

- Tratamiento de cicatrices y alteraciones de la córnea.

Principales tipos de láser utilizados en oftalmología

Cada tipo de láser posee unas características específicas y se utiliza para tratar estructuras y enfermedades diferentes. La elección del procedimiento dependerá del diagnóstico, del estado del ojo y de las necesidades de cada paciente.

Láser de argón

El láser de argón produce una reacción térmica controlada sobre el tejido tratado. En oftalmología se utiliza principalmente para realizar tratamientos sobre la retina y, mediante técnicas concretas, sobre el sistema de drenaje del ojo.

Panfotocoagulación retiniana

La panfotocoagulación aplica múltiples impactos de láser sobre zonas periféricas de la retina. Se utiliza principalmente en enfermedades como la retinopatía diabética proliferativa y determinadas oclusiones venosas cuando existe riesgo de crecimiento de vasos sanguíneos anómalos. Su objetivo es reducir el riesgo de hemorragias, tracciones y otras complicaciones que pueden amenazar la visión.

Fotocoagulación de roturas retinianas

El láser crea una barrera alrededor de determinadas roturas, desgarros o áreas debilitadas de la retina periférica.
La cicatriz controlada ayuda a fijar la retina a los tejidos subyacentes y puede reducir el riesgo de que el líquido atraviese la rotura y provoque un desprendimiento de retina.

Trabeculoplastia láser

La trabeculoplastia actúa sobre la malla trabecular para mejorar la salida del humor acuoso y reducir la presión intraocular. Está indicada principalmente en pacientes con glaucoma de ángulo abierto o hipertensión ocular. Actualmente también se utilizan tecnologías selectivas, como la trabeculoplastia láser selectiva o SLT.

Láser YAG

El láser Nd:YAG produce un efecto fotodisruptivo que permite abrir o cortar tejidos de forma precisa, sin necesidad de realizar una incisión quirúrgica convencional. Se utiliza principalmente para realizar capsulotomías posteriores e iridotomías periféricas.

Capsulotomía posterior con láser YAG

Después de una cirugía de cataratas, la cápsula que sostiene la lente intraocular puede perder transparencia y provocar nuevamente visión borrosa, deslumbramientos o pérdida de nitidez. La capsulotomía con láser YAG crea una pequeña abertura en la cápsula opacificada para recuperar el paso de la luz y mejorar la visión.

Iridotomía periférica con láser YAG

La iridotomía consiste en crear un pequeño orificio en la periferia del iris para facilitar la circulación del humor acuoso dentro del ojo. Se utiliza para prevenir o tratar el glaucoma por cierre angular y reducir el riesgo de episodios agudos de elevación de la presión intraocular.

Láser excímer

El láser excímer permite retirar cantidades microscópicas de tejido corneal mediante fotoablación. Su elevada precisión hace posible modificar la curvatura de la córnea o eliminar determinadas alteraciones de sus capas superficiales.

Cirugía refractiva LASIK

En la cirugía LASIK se modifica la forma de la córnea mediante láser excímer para corregir defectos refractivos como la miopía, la hipermetropía y el astigmatismo. El objetivo es mejorar la visión y reducir la dependencia de gafas o lentes de contacto.

Cirugía refractiva PRK

La PRK también remodela la córnea mediante láser excímer, pero actúa sobre su superficie después de retirar temporalmente el epitelio corneal. Puede ser una alternativa al LASIK en determinados pacientes, según el espesor, la forma y las características de la córnea.

Queratectomía fototerapéutica

La queratectomía fototerapéutica o PTK utiliza el láser excímer para eliminar de forma controlada tejido superficial alterado de la córnea. Puede indicarse en determinados casos de cicatrices corneales, irregularidades superficiales, distrofias corneales o síndrome de erosión corneal recurrente.

¿Cómo se realiza un tratamiento oftalmológico con láser?

La mayoría de estos tratamientos se realizan de forma ambulatoria, aunque el procedimiento exacto depende del tipo de láser y de la enfermedad que deba tratarse.

Valoración oftalmológica

El especialista realiza una exploración completa para confirmar el diagnóstico, evaluar el estado de las estructuras oculares y determinar si el láser está indicado.

Preparación del ojo

Habitualmente se administran colirios anestésicos. Dependiendo del procedimiento, también puede ser necesario dilatar o contraer la pupila.

Aplicación del láser

El oftalmólogo dirige los impactos hacia la estructura ocular que necesita tratamiento utilizando sistemas de visualización y lentes específicas.

Control y seguimiento

Después del procedimiento se comprueba el estado del ojo y, cuando es necesario, la presión intraocular. El especialista programa las revisiones adecuadas para valorar el resultado.

Beneficios de los tratamientos con láser

Alta precisión

Permiten actuar sobre zonas concretas del ojo y limitar el efecto sobre los tejidos próximos.

Procedimientos mínimamente invasivos

Muchos tratamientos pueden realizarse sin incisiones ni ingreso hospitalario

Recuperación generalmente rápida

La mayoría de los pacientes puede retomar progresivamente sus actividades siguiendo las indicaciones del especialista.

Aplicaciones personalizadas

Existen diferentes tipos de láser adaptados a la retina, el glaucoma, la córnea y otras estructuras oculares.

Recuperación después de un tratamiento con láser ocular

La recuperación depende del procedimiento realizado. Algunos tratamientos permiten volver a las actividades habituales el mismo día, mientras que la cirugía refractiva o la queratectomía fototerapéutica requieren un periodo de recuperación específico.

Después del tratamiento puede aparecer temporalmente visión borrosa, sensibilidad a la luz, pequeñas molestias o inflamación. Es importante utilizar la medicación prescrita y acudir a las revisiones programadas.

Tratamiento habitualmente ambulatorio

Uso temporal de colirios

Revisiones según el procedimiento

Recuperación adaptada a cada técnica

Tecnología láser para proteger y mejorar tu visión

Preguntas frecuentes sobre los tratamientos con láser ocular

¿Qué es un láser oftalmológico?

Es un dispositivo que concentra energía luminosa sobre una zona específica del ojo para coagular, abrir, cortar o remodelar tejidos de forma controlada.

¿Qué enfermedades pueden tratarse con láser?

El láser puede utilizarse para tratar enfermedades de la retina, determinados tipos de glaucoma, opacificaciones posteriores a la cirugía de cataratas, defectos refractivos y algunas alteraciones corneales.

¿Todos los láseres oftalmológicos funcionan de la misma manera?

No. El láser de argón produce principalmente un efecto térmico; el láser YAG genera una fotodisrupción precisa; y el láser excímer elimina cantidades microscópicas de tejido corneal mediante fotoablación.

¿Los tratamientos con láser ocular son dolorosos?

La mayoría se realiza con colirios anestésicos y provoca pocas molestias. La sensación y la recuperación dependen del procedimiento concreto.

¿Cuánto dura un tratamiento con láser?

Muchos procedimientos duran entre unos minutos y media hora, aunque el tiempo puede variar según la técnica y la extensión de la zona tratada.

¿Es necesario ingresar en el hospital?

La mayoría de los tratamientos oftalmológicos con láser son ambulatorios y permiten regresar al domicilio el mismo día.

¿Cuándo se utiliza el láser en las enfermedades de la retina?

Puede utilizarse para tratar roturas y desgarros retinianos, retinopatía diabética proliferativa y determinadas complicaciones de las oclusiones vasculares de la retina.

¿Para qué sirve el láser YAG después de una cirugía de cataratas?

Permite abrir la cápsula posterior cuando esta se vuelve opaca y provoca una disminución de la visión después de la intervención.

¿Qué defectos visuales puede corregir el láser excímer?

Puede utilizarse para corregir miopía, hipermetropía y astigmatismo mediante procedimientos como LASIK y PRK.

¿Es necesario acudir a revisiones después del tratamiento?

Sí. Las revisiones permiten comprobar la respuesta del ojo, controlar posibles cambios en la presión intraocular y determinar si se necesita algún tratamiento adicional.